Recuerdos de la temporada de las Escuelas 6,25

Con el mes de mayo, esta semana debería estar terminando la temporada de las Escuelas 6,25. ¿Quién nos iba a decir que aquel viernes 13 de marzo en el que la Junta de Castilla y León anunció la suspensión de la actividad escolar durante un mínimo de dos semanas sería en realidad el último día de entrenamientos del curso?

No queremos quedarnos solo con la parte negativa. Aunque la temporada 2019/20 haya tenido que durar menos de lo habitual, también hay hechos importantes que destacar.

Un año más, en octubre y noviembre, previo al inicio de la liga escolar, celebramos el II Torneo IBERMON Escuelas 6,25 en el Pabellón de Fuentesnuevas con la participación de todos los equipos de los colegios de Ponferrada, Cubillos del Sil y Villafranca del Bierzo adscritos al CB 6,25, además del CB Cacabelos como club invitado, sumando un total de más de 200 niños y niñas. Vamos a recordar cómo se desarrolló el torneo con algunos de sus protagonistas.

 

 

Navaliegos gana un peleado título en categoría alevín

El equipo ganador en categoría alevín, de edades de 11 y 12 años, fue la Escuela del CEIP Navaliegos, que logró superar a sus rivales en no pocos finales de partido igualados.

El primer día de la competición después de las vacaciones de verano siempre es un día de muchos nervios. «Tenía muchas ganas de jugar», recuerda Álvaro Entrena. En la fase previa, el equipo de La Cogolla/Valentín García Yebra vendió muy cara su derrota y, sin nada decidido hasta los últimos segundos del partido, obligó a Navaliegos a esforzarse al máximo para ganar.

La final alevín enfrentó a Navaliegos y a San Ignacio/Flores del Sil. Para Iván López fue un partido «muy emocionante y con muchos nervios». «Con mucha rivalidad», añade Álvaro, y así se reflejó en la pista, pues ambos equipos llegaron al último minuto de juego con opciones.

Finalmente, Navaliegos pudo empezar la temporada celebrando una importante victoria, «pero sin ponernos locos porque todos somos amigos», como apunta Álvaro. Y es que, al fin y al cabo, lo realmente importante de este torneo fue comprobar que el nivel de las Escuelas 6,25 está subiendo y que hay muchos equipos que pueden ser muy competitivos en la liga escolar.

 

El II Torneo IBERMON Escuelas 6,25 se suma en el palmarés de Navaliegos al título de liga escolar obtenido en categoría benjamín en la temporada 2017/18 por un equipo del que ya formaban parte muchos de estos jugadores, ahora alevines. «Estamos más compenetrados porque llevamos años jugando juntos», dice Álvaro, una idea con la que Iván se muestra de acuerdo: «Nos entendemos mejor al jugar». «Hemos mejorado —opina Mark Anthony— en la defensa, en el ataque y también en el compañerismo».

 

Escuela 6,25 se impone en categoría benjamín

En categoría benjamín, de edades de 9 y 10 años, la victoria fue para el equipo de Escuela 6,25, que para la ocasión estuvo formado por jugadores y jugadoras del CEIP San Andrés-La Borreca y de la nueva Escuela de Baloncesto de Villafranca del Bierzo. «Tenía compañeros de baloncesto nuevos e hice nuevos amigos», recuerda Laura González, una de las jugadoras villafranquinas que se han incorporado este año a la dinámica de las Escuelas 6,25. Para varios de los jugadores del equipo, además, este torneo fue su primera experiencia competitiva. «Fue mi primer torneo y encima lo ganamos —dice Víctor Carro—, empezar así me encantó».

Todos los jugadores del equipo vivieron el inicio del torneo con muchos nervios, especialmente Fernando Otero: «El día anterior no me podía dormir». Para él era una ocasión muy especial, «fue el primer torneo que jugué con mi hermano pequeño». Guillermo Otero, hermano de Fernando, también guarda buenos recuerdos del torneo: «Tenía muchas ganas de jugar y cuando comenzamos a meter canastas nos animamos más».

Los nervios iniciales causaron estragos. «En mi primer partido, el primer balón que me pasan, voy hacia la canasta contraria», recuerda Víctor. «En un rebote me dio el balón en la cabeza», dice Laura. Sin embargo, una vez superados estos nervios, el equipo de Escuela 6,25 consiguió terminar la fase previa con pleno de victorias y se citó con Campo de la Cruz/Valentín García Yebra en la final.

Como señala Andrea Vidal, el día de la final el equipo saltó a la pista «con ganas de competir para conseguir la victoria. [La final] fue divertida y la disfruté muchísimo». Para Marina Ovalle, fue «muy divertida y muy emocionante. Lo viví muy nerviosa». Escuela 6,25 consiguió despegarse rápidamente en el marcador. «Me vine arriba cuando comenzábamos a ganar», dice Fernando.

El partido terminó «uniéndonos todos y saltando de alegría», recuerda Andrea; «con un gran abrazo y mucha felicidad», dice Víctor. Marina vivió la celebración «con mucha ilusión». «Saltamos contentos y nos abrazamos», dice Guillermo. «Hay una foto superchula de ese momento con mi hermano colgado de mí», añade Fernando.

 

 

Victoria también de Escuela 6,25 en el Torneo de Reyes

La temporada había empezado de la mejor manera posible para Escuela 6,25 con la victoria en el Torneo IBERMON y la buena racha continuó en diciembre cuando el equipo ganó también el XXXII Torneo de Reyes en el Pabellón Lydia Valentín. Escuela 6,25 fue líder de su grupo, superó en la semifinal a San Ignacio/Flores del Sil, otro de los equipos de las Escuelas 6,25, y se midió en la final a La Asunción.

Escuela 6,25 afrontaba el último partido con cautela. Andrea Vidal reconoce que «se vivió con nervios ante la duda de si conseguiríamos la victoria», ya que, como remarcan Fernando y Guillermo Otero, el equipo ya había perdido contra La Asunción anteriormente en partidos de liga escolar. Sin embargo, esta vez el resultado fue diferente. «Tuvimos que pelear mucho para ganar —recuerda Alejandro Álvarez—, pero al final lo conseguimos, gracias a los buenos compañeros del equipo».

Fue una final «muy intensa —dice Manuel del Valle—, estaba un poco nervioso, pero […] la verdad es que me sentí verdaderamente bien». «Intensa», además de «divertida y con esfuerzo», es también la palabra con la que Alejandro Abelló describe la final. Laura González salió «muy feliz y orgullosa» del partido: «Me gustó cómo jugué y cómo jugaron todos». Alejandro Prada, que no había podido acudir al Torneo IBERMON, recuerda que estaba «muy contento porque era mi primer torneo ganado con el 6,25».

Los jugadores del CEIP San Andrés-La Borreca que ya jugaban en las Escuelas 6,25 el curso pasado coinciden en observar una mejoría. Para Marina Ovalle, «estamos más unidos y somos un grupo más fuerte». «Aunque no somos los mismos jugadores —apunta Fernando, puesto que la temporada anterior formaban un combinado con el CEIP Jesús Maestro— los que estamos hemos mejorado un montón como equipo». «Los que hemos permanecido —dice Andrea— nos compenetramos mejor en el juego».

 

Y ahora… ¿qué?

La temporada 2019/20 de las Escuelas 6,25 fue interrumpida el 13 de marzo debido a la emergencia sanitaria originada por la COVID-19, que ha provocado la cancelación de todas las actividades escolares y extraescolares. No se podrán retomar ni los entrenamientos ni la liga en lo que resta de curso.

Para los alevines de segundo año, esta situación ha supuesto un final precipitado de su etapa en las Escuelas 6,25. Sin embargo, el baloncesto no tiene por qué terminar aquí. Las puertas del CB 6,25 seguirán abiertas la próxima temporada, ya en categoría infantil y en canasta grande.

A todos los demás las Escuelas 6,25 os esperan de nuevo el curso que viene. Desde el CB 6,25 queremos aprovechar la ocasión para dar las gracias a los CEIP Campo de la Cruz, Flores del Sil, Jesús Maestro, La Cogolla, Navaliegos, San Andrés-La Borreca y Valentín García Yebra, al CD San Ignacio, a las Escuelas de Cubillos del Sil y Villafranca del Bierzo y, por supuesto, a todas las familias por confiar en el proyecto de las Escuelas 6,25 un año más.

¡Nos vemos en octubre!

admin625

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