Recuerdos de la Minicopa de la Liga Femenina Endesa
La ciudad de Salamanca acogió del 5 al 8 de marzo la Copa de la Reina. Paralelamente, como viene siendo habitual durante las últimas temporadas, se disputó también en la capital charra la Minicopa, abierta a la participación de los equipos infantiles de los clubes de Liga Femenina Endesa.
Por primera vez se presentó a esta competición el C.B. Bembibre y allí acudieron en representación del club bembibrense siete jugadoras del CB 6,25: María Benéitez, María García, Aroa González, Laura Mallo, Sara Rodríguez, Lucía Trabado e Iria del Valle; formando equipo con cinco jugadoras del CB Ciudad de Ponferrada: Sara Álvarez, Lucía Corral, Emma Díaz, Idaira García y María Núñez. En el banquillo, a los mandos, estuvieron los entrenadores Sandra Cereijo (CB 6,25) y Jorge Fernández (CB Ciudad de Ponferrada).

Imagen de Norberto de la Mata – C.B. Bembibre
Nada lo habría hecho pensar en aquel momento, pero los de la Minicopa fueron los últimos partidos de la temporada para las doce integrantes del equipo. Debido a la emergencia sanitaria originada por la COVID-19, la Federación de Baloncesto de Castilla y León anunció tan solo tres días después de la final de la Copa de la Reina la suspensión de la competición federada, y el 14 de marzo entró en vigor el estado de alarma que durará hasta el 21 de junio. Ahora bien, la experiencia de haber jugado ante algunos de los mejores clubes de baloncesto femenino del país ya no se la quita nadie a estas jugadoras.
Rumbo a Salamanca
La decisión del C.B. Bembibre de participar en la Minicopa con una selección berciana formada por jugadoras del CB 6,25 y del CB Ciudad de Ponferrada supuso un estallido de alegría en el seno del equipo amarillo. «Primero me quedé en shock y luego empecé a dar saltos de alegría», recuerda Laura Mallo. «Me puse muy contenta, aunque nerviosa porque no sabía si lo haría bien», dice Lucía Trabado, unos nervios comprensibles debido a lo especial que es una competición como esta, ya que, según apunta Sara Rodríguez, «verte seleccionada en la Minicopa es algo que te pasa una vez en la vida». Como señala María Benéitez, «sería una oportunidad muy grande para avanzar en baloncesto y conocer a más gente».
Imagen de Norberto de la Mata – C.B. Bembibre
El primer obstáculo que superar era conseguir que las jugadoras del CB 6,25 por un lado y las del CB Ciudad de Ponferrada por otro se adaptaran las unas a las otras en pocas sesiones de entrenamiento conjuntas. «Al principio cuesta ya que cada equipo juega de una manera —dice Aroa González—, pero no fue un problema». «Ya habíamos jugado algunas juntas de más pequeñas y en la selección del Bierzo —explica Iria del Valle—. La compenetración fue muy buena», una idea con la que Lucía está de acuerdo: «Yo creo que nos compenetramos bastante bien». «Fue muy emocionante porque hicimos equipo con jugadoras que normalmente son nuestras rivales», opina María García. «Pasamos de ser rivales a ser compañeras y amigas», añade Laura.
Durante los entrenamientos en el Bembibre Arena, las jugadoras pudieron compartir algunos minutos en la pista con las componentes del primer equipo de Embutidos Pajariel Bembibre PDM. También recibieron la visita de Susana Folla, diputada provincial de Juventud y Deportes, en representación de la Diputación de León, que siempre apoyó al equipo en su aventura en la Minicopa.
Tres partidos ante los mejores clubes del país
Ya en Salamanca, la competición empezó ante Fundación Valencia Bàsquet 2000, a la postre el equipo campeón de la Minicopa. Conscientes de lo difícil que sería el partido ante uno de los grandes favoritos, «al principio íbamos con miedo —reconoce Sara—, pero después nos decidimos y jugamos bastante bien». «Tuvimos un comienzo inimaginable —recuerda María García—, pero a medida que avanzó el partido nos topamos con un equipo del más alto nivel». «Fue un partido muy duro —dice María Benéitez—, ellas jugaron increíble».
El resultado final, 66-24 para el conjunto taronja, refleja la superioridad de las valencianas, pero no empaña los buenos momentos de juego que tuvo el equipo berciano y que, sin duda, cargaron de confianza a las jugadoras para afrontar los siguientes encuentros.
En el segundo partido del grupo, ante Campus Promete, ya se vio competir a dos equipos de nivel mucho más parejo. Desafortunadamente para el C.B. Bembibre, las riojanas se llevaron la victoria por detalles, con un marcador de 37-42. «Llegamos a un momento en el que íbamos ganando, estuvo igualado y en los últimos minutos perdimos», lamenta Aroa.
El último partido de la Minicopa, para determinar las posiciones finales, cruzó al C.B. Bembibre con RPK Araski. De nuevo, la fortuna fue esquiva para el conjunto berciano y se vio superado en los últimos minutos. «Fue también bastante igualado —comenta Sara—, al final se nos fueron, pero después nos hicimos amigas de ellas». Y es que independientemente de lo que reflejara el electrónico (37-27 para las vitorianas), el final fue una fiesta en el pabellón. «El final del partido con las jugadoras del Araski fue genial», dice Iria. «Terminamos haciendo la ola, jugadoras y afición», recuerda Laura.
¡Esto es la #Minicopa #LFEndesa! 🙌🏆⛹️♀️ @CBBembibrePDM @baloncestoCDP @Araski #CopaReinaLFEndesa pic.twitter.com/PiGVf9SoOc
— C.B. 6,25 Ponferrada (@CB625Ponferrada) March 7, 2020
Una experiencia única para toda la vida
Aunque los resultados no acompañaron, las jugadoras se muestran muy satisfechas con su participación en la Minicopa. “Todas hicimos lo que podíamos —opina María Benéitez—, creo que nos esforzamos todas muy bien». «Nos faltó un poco de suerte para haber ganado algún partido y quedar mejor colocadas —añade Iria—, pero quedará la experiencia vivida entre las jugadoras y entrenadores». Para Sara, «ya que no entrenamos la temporada entera juntas jugamos bastante bien». «Fuimos a disfrutar y a vivir la experiencia —dice Aroa—, ya sabíamos que había equipos muy buenos».
El ambiente que se vive en los pabellones durante la Minicopa es tan especial como la propia competición. «El pabellón estaba muy lleno y la gente animaba muchísimo a sus equipos», explica Aroa. «Fue algo increíble —dice Lucía—, el ambiente era superpositivo y motivador». Y como la Minicopa coincide con la celebración de la Copa de la Reina, la experiencia también incluyó el poder disfrutar de varios partidos de los equipos de Liga Femenina Endesa desde la grada del Multiusos Sánchez Paraíso. «Tuve la suerte de tener un gran equipo, tanto entrenadores como jugadoras, y además pudimos ver a las mayores jugar sus partidos», recuerda Sara.
María García destaca el haber podido conocer de cerca a «las jugadoras más profesionales de España y de Europa» y Laura Mallo se queda especialmente con Laura Gil, entonces jugadora de Perfumerías Avenida, ahora fichada por Valencia Basket para la temporada 2020/21: «Es mi jugadora favorita». Un gran momento para Iria fue «cuando bajé a tirar en el descanso de la semifinal de las mayores en representación del equipo junto con niñas de otros equipos, ya que fue una oportunidad única».
En conclusión, el equipo salió muy reforzado de Salamanca. Lucía lo resume en «unión y compañerismo». «Estábamos todas juntas jugando y animando en el campo porque nos apoyamos unas a otras y siempre teníamos una sonrisa», recuerda María Benéitez. María García se queda «con ganas volver, aunque no sea posible» y las siete destacan lo única que ha sido la experiencia de participar en la Minicopa, que van a recordar toda la vida.
Y tras la Minicopa… llegó el parón
Finalizada la Copa de la Reina, el Autocares Ferreirín 6,25, del que forman parte las siete jugadoras del CB 6,25 que acudieron a Salamanca, se disponía a afrontar la fase previa por el título de Copa de Castilla y León con la esperanza de alcanzar la fase final. Lamentablemente, la cancelación de la competición por la emergencia sanitaria de la COVID-19 nos dejará con la duda de lo que podría haber conseguido el equipo en la recta final de la temporada.

De cara al próximo año, los equipos femeninos del CB 6,25 seguirán compitiendo en la 1.ª división autonómica, que se verá ampliada a diez clubes. Por su parte, Embutidos Pajariel Bembibre PDM se mantendrá en Liga Femenina Endesa por novena temporada consecutiva y podría volver a participar en la Minicopa. Tal vez Salamanca haya sido solo el principio.

